sábado, 15 de marzo de 2008

¿Se juega a la política con la educación?

Es obvio que en todo colectivo numeroso existe un número determinado de personas de moral y acción "diferente". Sucede en la política, la educación, ¿la banca?...
Este colectivo al que me refiero varía en el número de personas según el ámbito de su acción, y me temo que en política es bastante numeroso.
Es práctica habitual que los políticos menos válidos usen "visceralmente" cualquier cosa que entiendan que les puede servir para alcanzar sus objetivos, sin importar las consecuencias que ellos entienden como colaterales, pero que desde la lógica y el sentido común, son las principales fines.
Hemos sido testigos recientes de lo que aquí antecede en las elecciones del 9 M. La siempre trágica muerte de un ciudadano a manos de ETA era manipulada por el elenco político para obtener rendimiento. Esta acción convierte en colateral el dolor y sufrimiento de una familia.
Sin embargo, una vez que termina la campaña electoral, podríamos decir que "el agua vuelve a su cauce", la familia sigue con su dolor, y la política no hace autocrítica de lo sucedido.
Sin embargo, en el caso de la educación, no sucede lo mismo. Está siempre en el candelero político. Veamos algunos ejemplos.
  1. Los profesores ’responden’ al Consejo Consultivo con más movilizaciones.
  2. La idea de ampliar la muestra del PISA en las Islas cae en saco roto.
  3. El comité de huelga tilda de necia la pregunta al Consultivo.
  4. Comunicado de prensa del Comité de Huelga.
  5. El profesorado convoca otra manifestación para el día 27.
  6. Educación da marcha atrás y pide que Canarias se una al informe escolar PISA.

Y mi preferido.....

Valencia agudiza el boicoteo a Ciudadanía al impartirla en inglés