sábado, 23 de febrero de 2008

II Carta a Milagros Luis Brito

Hola Milagros: Me dirijo a ti de nuevo ante la situación de la educación en Canarias. No has reflexionado sobre mi primera epístola. Esta, homologada con la anterior, espero que dé un poco de luz. Porque si algo le sobra al Profesorado para producirla es energía limpia y si algo le falta al Gobierno de Canarias es sentido común. Has puesto en escena una soberbia y una prepotencia que no refleja sino la obediencia ciega a un pacto de gobierno y a su apuesta contra la escuela pública. Habla canario Milagros, porque Canarias – y a propósito de la homologación- ya habló. ¿Cómo es posible que se plantee un referéndum como el celebrado el 30 de enero en el que el profesorado te dijo NO- y al no salir tu opción ignores luego la decisión emanada de las urnas? A este grave hecho, se une tu afirmación de ampliar el calendario escolar por los tres días de huelga. Pero ¿es que no sabes que la era de Arias Navarro y sus ancestros políticos pertenece a la historia de una época donde no se reconocían los derechos laborales? Creía que eras Licenciada en Historia, pero veo que la historia es a ti como la escuela a tu Presidente. Con tus palabras, te has cargado la Constitución y el Estatuto de nosotros los trabajadores y trabajadoras. En una huelga –todo un derecho- se nos descuenta el sueldo. Tú, nos lo descuentas y luego pretendes que trabajemos las horas descontadas. Has vuelto al antiguo régimen. Con tus socios del PP aconsejándote no me extraña que se te peguen ciertos tics.

Por pura lógica: ¿recuperarías también las horas perdidas de los alumnos a causa de las bajas de profesorado y en donde la Consejería de Educación no ha mandado sustituto o lo ha hecho después de muchos días? ¿Dónde queda esa labor del Profesorado que tiene que multiplicarse en los centros para paliar estos desajustes de la Consejería por ahorrarse unos duros? ¿Todas esas horas que anónimamente dedicamos los profesionales de la enseñanza, sin nada a cambio, teniendo que hacer muchas veces no sólo labores pedagógicas sino familiares y de auténticos servicios sociales a la Comunidad? Y, en el colmo del absurdo ¿tendría que ir a recuperar esas horas perdidas ese escaso 20% de Profesorado que no secundó la huelga? No sirve que te escudes en las AMPAS para ello. Estas en primer lugar tienen una función concreta dentro de la Comunidad Educativa que nada tiene que ver con la política. Por otro lado, cuando te refieras a ellas como la voz de las madres y padres, ten en cuenta que como todas las asociaciones no representan sino a sus asociados y no al conjunto de madres y padres. A estos los representan sus miembros en los Consejos escolares. Además, muchos y muchas de ellos entienden perfectamente las legítimas reivindicaciones del Profesorado.

Es de risa oír a tu Presidente que por parte del Gobierno habrá siempre diálogo, pero que de homologación nada. Eso es una nueva figura literaria que podríamos llamar “fariseotáfora” o algo así. Milagros, o dialogas o no dialogas. Dialogar y no dialogar es imposible. Hasta los niños y niñas de Infantil han entendido lo que es la homologación. Cosa que tu Gobierno se vuelve incapaz de hacer. Hablando en ese sentido de NEE, nos están demostrando una clara dislexia. Pero también, y dada la manía de hablar de calidad de la enseñanza ligada a contrapartidas cuando ese no es el tema que toca, una acentuada dislalia e incluso al no querer entender lo que dice el Profesorado sobre términos económicos, una más que grave calculalia.

Los maestros y las maestras son básicos y muy queridos en la sociedad. Es indigno que los humilles con politiquerías de tres al cuarto y con impresentables mentiras como que son los mejor pagados del Estado. La educación no es una moneda de cambio, como otras que ustedes los profesionales de la política suelen emplear en sus idas y venidas de cargo en cargo para mantenerse en el poder. Me has decepcionado Milagros. Recuerdo tus primeras palabras en el verano de 2007 en el sentido de que en estas islas había que empezar dignificando al Profesorado y recuperar cara a la sociedad el valor que tiene su trabajo y su figura. ¿Lo recuerdas? No han transcurrido ni siquiera 6 meses desde entonces y has terminado haciendo todo lo contrario.

Lo más triste de todo, es que esta lucha ha hecho aflorar lo que ya era vox populi: mientras el Profesorado trata de llevar a cabo en la escuela una educación en valores: democracia, integración, participación, solidaridad, trabajo en equipo, decisiones colegiadas etc, la Administración y algunos sindicatos que no son tales, han ido asumiendo los contrarios. Todo un retroceso. En la radiografía puede apreciarse con claridad una Consejería que dijo adiós al Cuerpo Unico de Enseñantes y convirtió la escuela en una Empresa comercial, cuando, sustantivamente se compone de personas. En el tiempo de las ilusiones elaboré y puse en práctica un proyecto: “La escuela: donde la democracia empieza”. A pesar de todo, los educadores y educadoras a los que estás insultando, seguiremos en la tarea de transmitir a los más pequeños estos valores, aunque ustedes no los compartan. La democracia termina siempre imponiéndose a las dictaduras. Hasta entonces, un abrazo.


AGAPITO DE CRUZ FRANCO